Es una gran obsesión que tengo, el blanco y negro.

Para mí hace que el momento sea mas nostálgico, como querer congelar el pasado. Todos tenemos en casa fotografías antiguas, ya sean de nuestros abuelos o de nosotros mismos, cuando miras esas fotografías haces memoria de la vida, es realmente sentimental, puedes reír, llorar o reír llorando…

En este ocasión me decidí a retocarla un poco dejándole el color de las farolas y semáforos, no suelo retocar mucho las fotografías, no me llama.

Distancia focal: 48mm

ISO: 200

1/25seg. en f/4,8

16 de Noviembre del 2013.

Donosti-La Kontxa.

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