Estudiar el Grado Medio de Laboratorio de Imagen fué un sueño.

Realizar fotografías con un número limitado te daba otra perspectiva, no podías sacar 300 y que 100 fueran buenas,

30 fotografías, debían de ser todas inspiradoras.

Lo intentábamos, aunque acostumbrados a nuestras cámaras digitales nos costó coger el truco a la película y a la cámara.

Recomendado a todos los amantes de la fotografía.

Todo era inspirador, sacar las fotografías y no poder verlas, sacar la película de la cámara en plena oscuridad y revelarla, ampliar el negativo a fotografía de papel en aquel laboratorio de olores fuertes y luz roja.

Es como caminar a ciegas y dejarte llevar,,,

No tengo forma de saber que distancia focal usé, ni la velocidad de obturación ni el diafragma, es lo que tiene la fotografía analógica,

“Madrid, una ciudad rodeada de gente en la que te puedes llegar a sentir solo”

Anuncios